Mucho ruido y pocas nueces

La legislación actual deja último a Argentina en la lista de países de América Latina, con apenas dos días pagos de licencia por paternidad. La extensión del plazo es una de las claves en la lucha por la igualdad de condiciones laborales entres hombres y mujeres. Un cambio que parecía inminente continúa en sala de espera.

La ley laboral argentina concede dos días de licencia paga a los trabajadores varones por el nacimiento de un hijo. No contempla a los trabajadores informales, a los matrimonios de parejas del mismo sexo ni a los padres que adoptan. Las voces de los diferentes sectores coinciden en que el número de días debe ampliarse inmediatamente. Las regulaciones de los países vecinos y no tan vecinos, también. Decenas de proyectos que pretenden ampliar este beneficio por ley, duermen hoy en el Congreso Nacional y lo mismo ocurre en la legislatura de la provincia de Santa Fe. La razón por la que el poder frena un derecho tan lógico y justo como el de un padre de presenciar los primeros días de su hijo recién nacido sigue siendo una incógnita.

La ley de contrato de trabajo Nº 20.744 fue promulgada en mayo de 1976 y en su artículo 158 dice que “el trabajador gozará de las siguientes licencias especiales: 1) por nacimiento de hijo, dos días corridos” y se mantiene sin cambios desde entonces. Brasil, México y Chile otorgan cinco días a los padres; Colombia, ocho; Uruguay, 13 y Ecuador y Paraguay, 15. 

Los empleados públicos de la ciudad de Buenos Aires disponen de hasta 45 días de licencia durante el primer año de vida de su hijo/a, según una modificación recientemente aprobada. El número también varía entre los empleados públicos de las distintas provincias. En Santa Fe, son ocho. 

El régimen actual de licencias al que tiene derecho un trabajador/a del ámbito público provincial santafesino, contempla una licencia por maternidad a las mujeres trabajadoras que tienen un hijo/a biológico/a de un total de 135 días y un período de licencia de 8 días al padre biológico. El proyecto de ley presentado por la diputada Silvia Augsburger y el diputado Rubén Giustiniani del bloque Igualdad y Participación propone un cambio de concepto en el sistema completo de licencias por hijo/a: “Nuestra propuesta plantea un cambio conceptual: establece la diferenciación entre la licencia por parto y la licencia de cuidado que requiere un niñx en sus primeros meses de vida o al ser adoptadx. Para ello planteamos cuatro categorías de licencias: en primer lugar, las licencias por tratamiento con técnicas de reproducción médicamente asistida con un total de 30 días continuos o discontinuos por año calendario. En segundo lugar, la licencia prenatal, que sería de 45 días anteriores a la fecha de parto. En tercer lugar, la licencia por maternidad o paternidad, con un total de de 30 días a partir del nacimiento o del otorgamiento de la guarda con fines de adopción o de la inscripción en el registro civil, y por último, la licencia parental, que le corresponde a unx de lxs dos progenitorxs hasta completar un total de 180 días posteriores al nacimiento, a la guarda adoptiva o a la inscripción en el registro civil”.

Gonzalo Utrera es abogado especialista en derecho laboral y considera que la modificación es una necesidad, pero a la vez una solución parcial: “Es necesario que se amplíe la licencia, estamos muy atrás, basta repasar los países limítrofes y el resto del mundo y ver que todos tienen regímenes más amplios. De todos modos, entiendo que es una solución muy parcial y sesgada, porque el 40% del trabajo argentino está en negro, así que sería una situación que beneficiaría solo a una parte del país. Es decir, seguiríamos con los problemas de fondo profundizados, pero en este contexto desfavorable, por lo menos, es bueno encausar un poco la realidad de los trabajadores con estas pequeñas cosas, sin perder de vista que quedan sin resolver los problemas de fondo”, explica. En esa misma línea se inscribe la Asociación de Empleados de Comercio de Rosario (AEC) : “Es evidente que es necesario aumentar los días, teniendo en cuenta todo lo que implica criar un hijo. Pero, hay que tener cuidado que no se reivindiquen estos derechos en medio de otras leyes que se quieren modificar y donde la intención sí es perjudicar los derechos de los trabajadores. Está bien que se plantee, pero teniendo cuidado en el marco de qué reforma laboral se hace”, detalla Sebastián Ferro, secretario gremial. 

Otras de las aristas que plantea este asunto es la desactualización convertida en discriminación. La ley vigente no contempla los casos de matrimonios del mismo sexo, adopción o fertilización in vitro. Sebastián Ferro considera que la ley es discriminatoria: “Hoy en día las leyes se regulan teniendo en cuenta cuestiones de género y es necesario que pase lo mismo con esta ley. Poner en pie de igualdad  las licencias”. Estas consideraciones fueron tenidas en cuenta por el proyecto que hoy está en la Comisión de Asuntos Laborales de la legislatura provincial esperando a ser debatido. “La propuesta aborda las situaciones de parejas conformadas por dos personas del mismo sexo y lo que hace es distinguir lo que significa una licencia por parto de la licencia de cuidado, que es lo que requiere unx niñx que llega a un hogar al nacer o al ser adoptadx. En este último caso, no se hace distinción en relación al sexo de la persona que cuida y por tanto es la pareja progenitora la que decide cual de lxs integrantes de la pareja toma la licencia. Y con respecto a la adopción, hoy la legislación no la contempla. Sí está contemplado en los convenios colectivos. En nuestro proyecto, no se hace distinción respecto  a si el/la niñx llegó al hogar por un parto biológico o si fue adoptadx. La licencia es la misma para ambas situaciones”, explica Augsburger.

En el sector privado, existen algunas empresas que crean sus propias políticas internas de ampliación de días pagos por paternidad. “Según la ley a los padres les corresponde solo dos días, por eso lo que hacemos siempre desde Gerlero, es agregarles una semana de vacaciones. En general, los empleados no lo cuestionan y suelen estar agradecidos con esta semana que se agrega de vacaciones como parte de un acuerdo interno entre la empresa y los trabajadores”, cuenta la Gerenta General de Recursos Humanos de Perfumerías Gerlero – una empresa rosarina que emplea a más de 100 personas – quien prefirió no dar su nombre y apellido. “Cuando los chicos están por ser padres, avisan el día que tienen que salir, si es que no hay cesárea programada y a partir de ese día corre la licencia. Algunos me han pedido algunos días más, pero suelen pedir dos o tres días y nada más, generalmente a cuenta de vacaciones. Como máximo han pedido siete días pero solo en casos en los que no tienen con quién dejar al bebe o ha habido alguna complicación con la mujer”, agrega sobre este punto la Gerenta General de Recursos Humanos Imca y Per – otra empresa santafesina de más de 150 empleados – quien tampoco quiso dar a conocer su nombre y apellido. En el caso de Carrefour, la Asociación de Empleados de Comercio impulsó acciones para que se extiendan los días de licencia por paternidad: “Se ha pedido a través del cuerpo de delegados y se logró que se les de siete días a los papás cuando tienen hijos”, explica el secretario gremial Sebastián Ferro y sigue: “Sin embargo, en la mayoría de los casos se aplican los dos días y los afiliados no se quejan al respecto”.

Unicef dio a conocer, a propósito del día del padre, una serie de datos: dos de cada tres chicos de menos de un año viven en países sin licencia por paternidad remunerada (alrededor de 90 millones en el mundo). Argentina es el país con la licencia más reducida de toda la región. #LaPrimeraInfanciaImportaes la campaña lanzada por Unicef, Cippec (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) y ELA (Equipo Latinoamericano de Justicia y Género) para revalorizar el papel de los varones en la crianza de sus hijos y sugiere a los gobiernos y empresas para que inviertan más en políticas públicas que brinden a los papás, el tiempo y apoyo que necesitan para cuidar a sus bebes. “Los primeros mil días tienen un efecto considerable en el futuro de un niño. Tenemos una sola posibilidad de hacer bien las cosas”, reza el subtítulo de la campaña publicada en www.unicef.org.

Mauro Palena es empleado en una empresa constructora en la ciudad de Rosario y fue padre el 16 de agosto pasado. Como su hija nació un día jueves, pudo aprovechar el fin de semana. Se tomó cuatro días: jueves, viernes, sabado y domingo. Prefirió no unir los días de licencia con las vacaciones, sino utilizarlas luego de que se termine la licencia de maternidad de su mujer. Las vacaciones se volvieron la única posibilidad de estar con su hija. “Yo no tengo objeciones con la empresa porque ellos me dan los días que corresponde, pero sería mucho mejor si habría más días para poder estar con mi hija”, dice Palena. 

El avance hacia la coparentalidad tienen un efecto en la reducción de la disparidad económica y en el aumento de oportunidades profesionales para hombres y mujeres. Eso genera una distribución más igualitaria de las tareas de cuidado de los hijos en el hogar, tareas que historicamente recayeron en las mujeres. Para analizar este punto, existen datos que se desprenden del Reporte Anual de Brecha de Género que publica el Foro Económico Mundial. El estudio toma en consideración cuatro variables centrales: la  participación y las oportunidades económicas, el acceso a la educación, la salud y la supervivencia, y finalmente el empoderamiento político: ¿Qué lugar ocupa Argentina en ese ranking? Está en el puesto 34 de los 144 países, y su puesto tiene que ver con el buen índice que obtiene en lo que refiere al empoderamiento político. Sin embargo, si se toma sólo en cuenta la variable de participación y oportunidades económicas, ocupa el puesto 111. Las estadísticas muestran que las mujeres argentinas dedican el doble de horas a tareas domésticas que los hombres y en el trabajo la brecha salarial es del 26%.

Las voces de todos los sectores apoyan los cambios. Pero los derechos de los progenitores y, principalmente, de los hijos siguen en la sala de espera. ¿Las razones?: “Desde la presentación de la iniciativa en el año 2016, no ha existido hasta hoy voluntad del oficialismo parlamentario para dar tratamiento a un cambio en este tema”, explica Silvia Augsburger. “A nosotros nos pasó con el descanso dominical. Es muy díficil lograr derechos que mejoren la vida de los trabajadores y que impliquen reducir las horas de trabajo”, explica Sebastian Ferro. El hecho de que las licencias por maternidad sean mucho más largas que las de paternidad, establece una división en las tareas del hogar y en la crianza de los hijos, al menos en los primeros momentos de su llegada, reforzandos los estereotipos de género. “Ahora, la comisión de legislación del trabajo está discutiendo el tema y esperamos que pueda llegar al recinto antes de que termine el año parlamentario”, concluye Ausburger. Ya es tiempo. 

Alida Könekamp

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